miércoles, 9 de diciembre de 2015

¿Cómo construir una vivienda eficiente?

Vivienda eficiente

Actualmente la sociedad española habla mucho sobre eficiencia energética. ¿Qué es y por qué hay tanto interés por este tema? Nos complacería pensar que es por la preocupación sobre el medio ambiente: desde hace tiempo los científicos nos alertaron sobre el cambio climático y las consecuencias que trae. 

Lo más dramático de esta situación es que nos faltan sólo dos pasos para llegar a una situación irreversible, cuando nada o nadie nos pudiera “arreglar” el planeta. 

Es cuando entraron en vigor las normativas y leyes cuyo objetivo era parar el calentamiento, o sea salvarnos a nosotros y a nuestros hijos, dejándoles la posibilidad de disfrutar del planeta y seguir viviendo en él. 


Cada día los medios de comunicación nos advierten que tenemos que ser más eficientes y ahorrar energía. Casi lo hemos aprendido, unos por ser responsables, otros viendo el ahorro económico que nos comporta tal actitud. 

Ahorro de energía
Eficiencia es un término que abarca muchos aspectos de la vida. 

Un buen y completo ejemplo podría ser nuestra casa, un pequeño mundo que podemos hacer más sostenible y eficiente. 

Cuando empezamos la construcción de una casa es muy importante tener un proyecto que incluya todos los aspectos de sostenibilidad y eficiencia. Hoy día hay muchos arquitectos que los tienen en cuenta. 

Además, el nuevo Código Técnico de Edificación (CTE) exige una mayor calidad en la construcción (otro paso bueno para que seamos más responsables y no pretendamos tener el beneficio inmediato). 

Pero como propietario de la vivienda lo primero en que pensamos es en comodidad y confort, las condiciones de las que no podemos prescindir bajo ningún concepto. 

Entonces, ¿qué debemos hacer para que nuestra vivienda cumpla con todas nuestras expectativas? 

Vamos por puntos clave:

Si el proyecto de la vivienda supone el diseño de casa pasiva y tiene una orientación adecuada para la zona, tendremos un ahorro importante de energía gracias a la misma construcción que nos ayuda a conseguirla. 

Un aspecto importante en este caso es la calidad, el grosor del aislamiento térmico y la calidad de los materiales en general. 

Hay que evitar los puentes térmicos lo que ayuda a disminuir las pérdidas de energía. Los materiales de revestimiento deben ser libres de compuestos orgánicos volantes. 

Certificado energético
Otro aspecto importante es la ventilación. La costumbre de abrir una ventana para ventilar la casa supone una pérdida considerable de energía. Sin embargo, la ventilación con la recuperación entálpica permite un ahorro de energía considerable en la climatización ya que el aire caliente de la vivienda cede su temperatura al aire frío que viene de la calle. 

En este caso vemos que la estructura del edificio ayuda a evitar las pérdidas de energía y hace más rentables nuestra empresa. Nos queda tomar una decisión: qué tipo de calefacción queremos para la vivienda. 

Ahora en España existen dos tipos de calefacción: sistemas clásicos (gas natural o  gasóleo) y sistemas que funcionan con la Energías Renovables (biomasa, geotermia, aerotermia y energías solar). Cualquiera de estos sistemas puede abastecer nuestra vivienda con la calefacción y agua caliente sanitaria. 

¿Qué sistema nos interesa y dónde está la diferencia? 

Desde el punto de vista del medio ambiente está claro que los sistemas clásicos deben abandonar el campo de batalla por seguir dejando la huella de carbono y perjudicar el medio ambiente

¿Y desde el punto de visto económico? 

Los sistemas basadas en Renovables suelen tener el coste de primera inversión más elevado que los sistemas clásicos, no obstante el coste del mantenimiento es mucho más bajo con un alto rendimiento de la instalación. 

La experiencia mundial de las últimas décadas demuestra que son sistemas seguros y cómodos que prácticamente no producen emisiones de CO2 y además permiten rebajar considerablemente el coste de su explotación (que también nos importa).

Existen varios tipos de calefacción con las Energías Renovables: energía solar térmica o fotovoltaica, biomasa, geotermia y aerotermia. 

Nuestro país conocido en el extranjero como “soleada España” no carece de la energía solar, gratuita y casi inagotable. 

Viviendas eficientes

Para las viviendas la podemos utilizar de dos maneras: 

1) Obtenida con paneles solares (en este caso la instalación nos calienta el agua o/y sirve de apoyo a otros sistemas de calefacción); 
2) Captada por paneles fotovoltaicos (dichos paneles transforman la energía solar directamente en electricidad que podemos acumular en baterías o consumir al instante). Los paneles habitualmente se instalan en el tejado del edificio. Antes de instalar los paneles fotovoltaicos hay que hacer un buen cálculo de rentabilidad según la normativa vigente. 

La caldera de biomasa funciona como cualquier caldera de gasóleo, lo que la hace pertenecer a Energías Renovables y ser más limpia y rentables es el tipo del combustible (pellets) que tiene muy alto poder calorífico. 

Biomasa

Con biomasa recibimos la calefacción y el agua caliente sanitaria. 

El sistema emisor puede ser de dos tipos: los radiadores y el suelo radiante que se hace más popular por el confort y estética que ofrece. Es obvio que el combustible va a necesitar el lugar de almacenaje (hay que tenerlo previsto a la hora de planificar el edificio). 

Lo que se refiere a la parte económica, la calefacción por biomasa permite reducir los gastos mensuales hasta un 50%.

Geotermia (sistema que aprovecha el calor de la tierra) ofrece la climatización completa: calienta la vivienda en invierno y refresca en verano. En este caso el emisor de calor/frío tiene que ser el suelo radiante. El sistema ocupa un espacio reducido (el cuarto técnico donde se instalan la bomba de calor geotérmica, el depósito de agua caliente sanitaria y depósito de inercia). 

Es silencioso, cómodo, respetuoso con el medio ambiente, tiene el mantenimiento sencillo. El ahorro que podemos obtener es hasta 70% en modo calefacción y hasta 95% en modo refrigeración (con recuperación entálpica). 

El único inconveniente de este sistema energético es la primera inversión elevada que se rentabiliza en el plazo de 4 a 10 años.

Aerotermia

En caso de climatización por aerotermia (se aprovecha la energía térmica acumulada en el aire), también podemos tener un servicio completo con calefacción y refrescamiento de la  casa. El generador, igual que en un sistema geotérmico, es una bomba de calor. 

El coste de inversión de aerotermia es sensiblemente inferior que en caso de geotermia, pero tendremos instalar los paneles solares según el CTE establecido. Y no perdamos de vista que este sistema no podrá darnos el buen rendimiento en climas fríos de montaña. Teniendo en cuenta todos estos aspectos, aerotermia puede ser una opción muy interesante.

Y siempre tenemos que buscar un buen profesional para que estudie nuestro caso, valore las posibilidades y ayude a elegir el mejor modo de calefacción para nuestra vivienda sostenible. 

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