viernes, 25 de marzo de 2016

Normativa causa efectos demoledores en el sector de la Biomasa

Legislación nociva al sector de la Biomasa

Unión por la Biomasa ha promovido recientemente, en el marco de Genera 2013, una jornada sobre la Biomasa en España, cuyas principales conclusiones han sido las siguientes:
  • Desde los inicios de la actual legislatura, el sector ha sido objeto de una inacabable sucesión de nuevas normas, todas ellas restrictivas, cuyos efectos están siendo demoledores para el sector. 
  • Si bien se reconoce la necesidad de resolver el déficit de tarifa, debemos reiterar que la biomasa no solo no es responsable del mismo, sino que contribuye a reducir el déficit del Estado por los efectos positivos que conlleva y que son perfectamente cuantificables, como la creación de empleo puntual y sostenido, el ahorro en prevención de incendios, el desarrollo rural o la evitación de emisiones de gases de efecto invernadero entre otros.
  • El balance neto de estas aportaciones y las primas recibidas es positivo, lo que no ha sido en ningún momento reconocido por el Gobierno.
Biomasa
  • Las instalaciones de calderas de biomasa son plenamente gestionables y al necesitar un combustible que hay que elaborar, transportar y almacenar, genera una importante cantidad de empleo.
  • En necesario que el Gobierno reconozca la enorme importancia de la biomasa para nuestro país por nuestra singular producción agrícola y ganadera, por la extensión de nuestra masa forestal, por la necesidad acuciante de prevenir más racional y eficazmente los numerosos incendios que asolan periódicamente nuestra geografía, y sobre todo, por la necesidad de acometer la reducción del desempleo, que es sin duda el problema número uno de nuestra economía.
  • El sector viene reclamando hace ya tiempo una regulación específica para la biomasa, habida cuenta de sus efectos beneficiosos, no solo directos en cuanto a creación de empleo rural, agrario y forestal -además del derivado de su normal actividad, sino en cuanto a reducción de emisiones de efecto invernadero. Es necesario que esta regulación específica tenga en cuenta los aspectos positivos que esta tecnología renovable induce de modo que se explicite que su balance es claramente positivo.
  • A pesar del tiempo trascurrido para ello, no se ha traspuesto al Código Técnico de la Edificación (CTE) la Directiva 2010/31/UE sobre la eficiencia energética de los edificios, así como el contenido de la Directiva 2009/28/UE en relación a la exigencia de niveles mínimos de energía precedentes de fuentes renovables en los edificios, que deberían haber impulsado el desarrollo de la biomasa térmica en España.